Después de ver las tres grandes conferencias del E3 2012, la de Microsoft, la de Sony y la de Nintendo, y haber pasado casi dos semanas hablándoles de ellas, no pude evitar llegar a varias conclusiones, entre las cuales hay una en particular que invita a una dura reflexión: ¿En verdad necesitamos una Nueva Generación (NG, Next Generation) de consolas?
Probablemente tras lo visto en el pasado E3 la respuesta obvia sería “¡Sí! ¡Por favor sálvenos de este bucle infinito de secuelas, rebooths, rediciones y versiones en “HD” de juegos de hace 10 años que se ven casi igual y con los cuales sólo buscan sacarnos aún más dinero!”. Está claro que en realidad vimos muy pocas cosas verdaderamente nuevas, las grandes compañías se enfocaron en las franquicias seguras, aquellas que ya tienen reputación y que seguramente venderán millones de copias; es aquí donde nos topamos con un gran dilema.
La pregunta que me surge de todo esto es si una tanda de consolas NG motivará a las compañías a ir más allá para innovar y así aprovechar el nuevo hardware… ¿O les dará un pretexto más para seguir sacando juegos de franquicias seguras? Pensémoslo, eso es lo que vimos con Nintendo, ahora que tienen el Wii U están obligados a inundarlo con juegos de la familia Bros. Esa es mi gran duda y mi gran temor, si una NG significará que la llenarán de las “grandes sagas” de cada compañía o si de verdad traerá consigo un progreso y nos sacará del gran bache en el que estamos.










