Dirty Water es el nombre de la campaña que Unicef emprendió en Nueva York con motivo de la Semana Mundial del Agua.En el centro de la concurrida Manhattan se instalo una maquina expendedora de agua con sabores a enfermedades como: hepatitis, fiebre tifoidea, malaria y cólera.
Según datos de la UNICEF 4,200 niños mueren diariamente a causa de enfermedades por beber agua contaminada. Ademas cada dolar recaudado en esta campaña se destinara a que por lo menos 40 niños pueden disponer diariamente de agua descontaminada.
Es una campaña bastante llamativa y que en primera instancia causara mas de alguna sonrisa de sorpresa ante la novedad de “sabores” para luego pasar a un plano reflexivo acerca de la dificultad para acceder este vital liquido sin los riesgos de adquirir alguna enfermedad, especialmente en países en vías de desarrollo y del llamado tercer mundo.













